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Desde el punto de vista geológico,
el estuario de Villaviciosa se enmarca en la Cuenca Mesozoico-Terciaria
de Asturias, y dentro de ésta en la Cuenca de Gijón-Villaviciosa.
Dicha unidad estructural y estratigráfica constituyó
una cuenca de sedimentación durante los periodos Triásico,
Jurásico y Cretácico inferior.
Los materiales geológicos
del entorno del estuario son permotriásicos y jurásicos,
alojándose en su vaso extensos sedimentos cuaternarios. Los
materiales jurásicos son los más abundantes, tratándose
en su mayor parte de calizas y margas que predominan en la margen
occidental y nororiental del estuario, aunque también afloran
arcillas amarillentas y margas, así como una banda de conglomerados
silíceos y areniscas en la punta de Rodiles. Los materiales
más antiguos pertenecen al Triásico, correspondiéndose
con arenas margosas del Pérmico, por encima de las cuales
se sitúan conglomerados y areniscas rojas triásicas,
que afloran principalmente en la zona sur oriental de la Reserva.
La Ría de Villaviciosa
debe su origen, al igual que la mayor parte de los accidentes geográficos
de la Costa Cantábrica, a una compleja sucesión de
transgresiones y regresiones marinas, relacionadas con procesos
epirogénicos tras la deformación alpina y con los
efectos de las glaciaciones.
En el periodo comprendido entre los 80.000 y los 9.000 años
a.C., durante el Pleistoceno Superior, una gran glaciación
(Glaciación del Würm) provocó un descenso del
mar. Los ríos excavaron y profundizaron entonces su cauce,
originando en su tramo final profundos valles. Una vez que los hielos
se hubieron retirado, el mar recuperó su nivel anegando los
valles, originándose así el tipo de estuarios al que
pertenece el de Villaviciosa, los estuarios de valle sumergido.

De modo particular, el estuario presenta
una orientación SO-NE extendiéndose principalmente
por su margen derecha, estas características se deben tanto
a factores estructurales como litológicos. La existencia
de una gran falla (Falla de Villaviciosa), con idéntica dirección
a la del estuario, que separa los materiales poco erosionables de
la margen occidental (principalmente calizas y margas jurásicas)
de los altamente erosionables de la ribera oriental (arenas y arcillas
margosas y conglomerados) han condicionado la orientación
del estuario y la mayor extensión de la margen derecha.
En este estuario los aportes
de agua y sedimentos fluviales provenientes principalmente del río
Valdediós pero también del Nebla, el Valdebárcena
y el Viacaba, son bastante escasos teniendo el mar un papel primordial,
hasta tal punto que, sea cual sea cual sea el nivel de marea, se
produce una mezcla total de aguas dulce y salada, predominando
las salinidades elevadas. Esta situación favorece que la
ría presente un alto grado de colmatación sedimentaria,
lo que origina un gran número de unidades morfosedimentarias.
Unidades
morfosedimentarias de la Ría de Villaviciosa
 
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