La
marisma interna halófila se corresponde con aquellas zonas
externas y medias del estuario en las que, dado que la influencia
mareal es mucho mayor que la fluvial y la mezcla de aguas es
total, la salinidad de las aguas es elevadísima. La distribución de las
diferentes comunidades vegetales de estas marismas sigue unas
pautas concretas determinadas por la variación de factores
tales como la anegación mareal, la salinidad y la capacidad
de drenaje de los suelos. De un modo simplificado podríamos
resumir la distribución de las diferentes comunidades
como sigue:
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En las zonas fangosas de las zonas más
interiores del estuario, cubiertas casi permanentemente y donde
la profundidad es mayor se pueden encontrar praderas de sedas
de mar ( Zostera sp. pl.). Las comunidades de la seda
de mar ancha, Zostera marina, son difícilmente visibles
ya que sólo emergen en las bajamares más intensas.
Esta especie tan solo está presente en dos estuarios
asturianos, las rías de Villaviciosa y Eo, y se encuentra
recogida en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas
de la Flora del Principado de Asturias con la categoría
de "sensible
a la alteración de su hábitat". Por contra
las praderas que forma la seda de mar estrecha ( Zostera
noltii)
se pueden observar en casi todas las bajamares, desde la ensenada
de Misiego hasta la zona de La Espuncia por el canal principal.
Esta especie aparece catalogada como "vulnerable" en
el Catálogo Regional y de no mejorar su estado podría
pasar a la categoría de "en peligro de extinción".
  
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Por encima de estas praderas se desarrollan
las comunidades de Spartina maritima a medida que los
suelos se consolidan y se elevan favoreciendo éstas
la retención
de nutrientes y sedimentos, permitiendo de este modo la colonización
por comunidades más ricas. En Asturias ésta especie,
recogida por el Catálogo Regional como "sensible
a la alteración
del hábitat", sólo se conoce en este estuario
ocupando largas extensiones desde la ensenada de Misiego hasta
la zona de La Espuncia.
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Tras las espartinas, en suelos muy salobres
y normalmente inundados por las mareas crecen los matorrales
de
sosa de las salinas ( Sarcocornia perennis) que pueden
aparecer junto con la hierba de las marismas ( Puccinellia
maritima), el tripolio ( Aster tripolium), la acelga
salada ( Limonium vulgare) la hierba de las golondrinas
( Spergularia
media), etc. ocupando grandes extensiones en El Bornizal
y bordes de la ensenada de Misiego. La sosa de las salinas
al igual
que gran parte de las plantas del estuario presenta adaptaciones
que le permiten resistir la elevada salinidad, como la presencia
de hojas carnosas que le sirven para retener agua. Dicha especie
se encuentra incluida como "vulnerable" en el Catalogo
Regional y las poblaciones de la ría de Villaviciosa
constituyen las más abundantes del Principado.
-
L os suelos que por estar más elevados
son inundados con menor frecuencia por el agua de mar, son
colonizados por matorrales en los que se desarrolla el
salicor duro (Sarcocornia
fruticosa) con una distribución similar a la de
(Sarcocornia
perennis). Aunque el salicor duro es la mata dominante,
también
abundan la salobreña (Halimione portulacoides),
el salvio (Inula crithmoides), la acelga salada ( Limonum
vulgare) y el llantén de mar (Plantago maritima).
- Ya por encima del nivel medio de pleamar
en zonas con mayor capacidad de drenaje se dan los matorrales
de salobreña
(Halimione portulacoides). Concretamente se encuentra
en áreas
más arenosas como la ensenada del Misiego y el Bornizal,
zonas de gravas y cantos en contacto con los acantilados y en
los resaltes que separan los canales que drenan la planicie mareal.
 
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