La
Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa incluye algunas
playas y sistemas dunares como son los de Rodiles, Misiego y El Puntal.
Además, ciertas zonas del islote arenoso del Bornizal que no
son alcanzadas por las mareas, se pueden considerar como dunas incipientes.
Aunque a priori pueda parecer que las playas y las dunas
se corresponden con un solo tipo de ecosistema realmente son dos tipos
diferentes:
Playas: Las playas, deben su originen a la
sedimentación marina, abarcando el espacio en que las partículas
de arena se movilizan por acción de las olas y las corrientes
marinas. Estos medios son extraordinariamente hostiles para
la vida.
El sustrato arenoso no favorece el asentamiento de la vegetación,
ya que dificulta la retención de agua y nutrientes, de
ahí
que ésta sólo aparezca en su límite superior
denominado "cordón litoral". En esta zona el
depósito
de materiales orgánicos debidos a la acción del oleaje
(arribazones) aporta los nutrientes necesarios para el desarrollo
de la vida vegetal. Las plantas capaces de sobrevivir en estos
ambientes soportan altas concentraciones salinas (halofilia) y
están
adaptadas a vivir en medios arenosos (psamofilia). En la Reserva
este tipo de comunidades se limitan a la playa de Rodiles. |
| Debido a sus condiciones ambientales
extremas las comunidades vegetales de las playas son poco diversas
y de bajo nivel de complejidad. Además, en los temporales
de otoño-invierno las olas de tormenta alcanzan estas zonas
desestabilizándolas e impidiendo su colonización por
especies de ciclo de vida largo. Entre las plantas más comunes
destacan la rucamar (Cakile maritima subsp. integrifolia),
la remolacha marítima (Beta vulgaris subsp. maritima),
el rábano marítimo (Raphanus raphanistrum subsp maritimum)
o la correhuela marina (Polygonum maritimum). A la fragilidad
natural de estas comunidades hay que añadir las amenazas humanas,
entre las que destaca la utilización masiva de las playas
en verano y su limpieza con maquinaria. |
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Dunas: Siempre y cuando no exista un
acantilado, las playas se continúan con depósitos
arenosos originados por el viento que se denominan dunas. Su
origen se debe al viento que arrastra la arena de la playa hasta
que ésta encuentra un obstáculo y comienza a acumularse
en forma de pequeños montículos. Éstos van
confluyendo y forman cordones de dunas más o menos paralelos
entre sí y perpendiculares a la dirección del viento.
Para describir la vegetación
de los sistemas dunares suelen diferenciarse tres tipos de medios:
- Dunas embrionarias o primarias:
constituyen el cordón dunar más cercano a la playa.
Se trata de dunas en fase de construcción, con suelos
muy inestables que pueden estar secos o inundados y con características
semejantes a las del cordón litoral, con la diferencia
de que los arribazones y el efecto de los temporales son menos
frecuentes. Sigue siendo un medio inhóspito para la vida
vegetal. Las especies que aparecen suelen tener largas raíces
para captar el agua de zonas profundas y estrategias para minimizar
las pérdidas de agua, como poseer poca superficie de exposición
a la deshidratación. Las plantas más característica
de estos medios son la grama del norte (Elymus farctus subsp. boreali-atlanticus)
y otras menos exclusivas como el cardo de mar (Eryngium maritimun),
la correhuela de flores acampanadas (Calystegia soldanella)
o la lechetrenza (Euphorbia paralias).
-
Dunas semifijas o secundarias,
también llamadas dunas blancas: son cordones
dunares todavía activos pero con suelos de mayor contenido en
materia orgánica y materiales más finos que los
de las dunas embrionarias. La vegetación de las dunas
blancas se diferencia de la de las dunas embrionarias en la sustitución
de la grama del norte por el barrón (Ammophila arenaria subsp. australis).
Esta especie presenta entre otras adaptaciones, unos largos
rizomas que fijan la arena y permiten captar agua en profundidad,
así como
la capacidad de enrollar sus hojas cuando la humedad ambiental
es baja. El resto de plantas que acompañan al barrón
son comunes a las de las dunas embrionarias apareciendo además Aetheorhiza
bulbosa o Carex arenaria, y en zonas más
estabilizadas Festuca
rubra subsp. juncifolia y Medicago littoralis.
- Dunas estabilizadas, fijas o terciarias,
también llamadas dunas grises: en estas dunas el
aporte de arena por el viento es mucho menor, por lo que son
sistemas con mayor contenido en materia orgánica y de
suelos más estables, lo cual permite que plantas típicas
de otros medios puedan colonizarlas. La mata más frecuente
y abundante es la manzanilla bastarda (Helichrysum stoechas)
de la que todavía pueden encontrarse algunos ejemplares
en las dunas de Rodiles.
Dentro de la Reserva encontramos
sistemas dunares en Rodiles, Misiego y El Puntal siendo el más
extenso e importante el de Rodiles, aunque se encuentra notablemente
modificado, dado que a la construcción de diques, carreteras
y la urbanización, hay que sumarle que gran parte de la
duna blanca y casi toda la duna gris están ocupadas por
extensas plantaciones de eucalipto y algunas más pequeñas
de pino.  
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