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En Asturias no existe herpetofauna
adaptada a la vida en medios acuáticos salobres. Aún
así en los alrededores del estuario de Villaviciosa, en manchas
forestales, campiña arbolada, praderas y porreos, habitan
las especies de anfibios y reptiles comunes en la franja costera
asturiana.
En cuanto a los anfibios, los urodelos (anfibios con
cuatro patas y cola en su estado adulto) se encuentran representados
al menos por cuatro especies. Entre ellas se pueden observar dos
tipos de salamandras: la salamandra común (Salamandra
salamandra), que aparece en las zonas arboladas y la salamandra
rabilarga (Chioglossa lusitanica), ligada a pequeños
cursos de agua y que ha sido observada en El Llagarón. Además
de dos especies de tritones, anfibios asociados a zonas inundadas
de agua dulce, como son el palmeado (Triturus helveticus)
y el jaspeado (T. marmoratus). Entre los anuros (con
cuatro patas en el estado adulto pero sin cola) en la Ría
se localizan ay varias especies ampliamente distribuidas por la
misma: el sapo común (Bufo bufo), la rana común
(Rana perezzi) y ranita de San Antonio (Hyla arborea),
aunque esta última restringida a los herbazales inundados.
También se han detectado poblaciones localizadas de sapillo
pintojo (Discoglossus galganoi), y rana bermeja (Rana
temporaria).
Aunque los reptiles son
un grupo poco representativo en Asturias, debido a que la humedad
y las bajas temperaturas de nuestro clima no permiten su expansión,
se encuentran en los alrededores de la ría varias especies
de lacértidos, comunes en toda la región. Entre
ellos se encuentran el lución (Angius fragillis) y
la lagartija roquera (Podarcis muralis), que presentan poblaciones
numerosas, y el lagarto verde (Lacerta schreiberi), que puede
observarse en Rodiles y Misiego.
En cuanto a las serpientes, es común la culebra de
collar (Natrix maura) en prados y playas, así como
la culebra lisa europea (Coronella austraica) y la víbora
de seoane (Vipera seoanei) en los ecosistemas que rodean
el estuario.
 
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